Esta semana, más precisamente el 28 de junio, se estuvo tratando nuevamente -y de forma cuasi sorpresiva- en la Cámara de Senadores de la Nación, un proyecto de ley que pretende gravar un impuesto sobre los dispositivos capaces de almacenar, reproducir y copiar archivos digitales; con la excusa que la tecnología permite la copia de archivos con derechos de autor y perjudica a los artistas y a los medios. Este proyecto, que lleva el nombre de “Remuneración por copia privada”, también conocido como “Canon Digital”; afectaría primordialmente a los consumidores finales.
Pero no solo al consumidor por el aumento de los costos, sino que además colocaría en una posición de enfrentamiento a los hacedores de la cultura frente a los primeros; ya que uno de los motivos por los que se pretende cobrar este “impuesto”, es para “proteger la situación de los músicos, autores, actores, directores e interpretes, cuyos derechos se ven afectados como consecuencia de la capacidad tecnológica para copiar ilimitadamente sus obras”, afirmó el senador Miguel Pichetto en un comunicado luego de la sesión del 28 de junio pasado.
Sin duda más de uno habrá sentido nombrar al Canon Digital en otras oportunidades; y es que no es ninguna novedad: acá y en el mundo es un tema que trae larga data. En 2008 la Unión de músicos independientes (UMI), con el apoyo de Daniel Filmus, intentó llevar adelante un proyecto de ley que incluía la recaudación de un Canon Digital. Pero la oposición a este tipo de gravamen fue tan fuerte, que los usuarios lograron frenarlo.
Otro gran ejemplo es el de España, donde el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) sentenció que “la tasa por copia privada que perciben las gestoras colectivas españolas es un abuso y no puede ser cobrada de forma indiscriminada”.
Qué es el Canon Digital y qué se pretende con él
Sebastian Criado, integrante del Grupo de usuarios de Software Libre de Rosario (Lugro), respecto al Canon Digital dijo a puntoCyT lo siguiente: “el canon digital es un impuesto sobre los sistemas de almacenamiento de datos que se cobrará a los consumidores finales. En un principio se pretendía cobrar solo a los fabricantes, pero luego se extendió a los consumidores finales. Supuestamente es un impuesto que prevé malas conductas del usuario, como la copia de archivos con derechos de autor. La excusa es que lo recaudado con el Canon se destinará a los artistas para mantenerlos activos. Pero la realidad es que estos fondos son manejados por gestoras colectivas que ignoran a los artistas”.
De las palabras de Criado interpretamos que con el Canon Digital se esta presuponiendo que como usuarios estaremos copiando archivos con derechos de autor, como por ejemplo una canción de León Gieco. Y por las dudas nos cobran un impuesto.
Esto quiere decir que esos medios que solemos usar (léase CDs vírgenes, Pendrives, Discos Rígidos, etc) para guardar las fotos de nuestra familia, o los videos caseros del cumpleaños de la abuela, o la primer canción de nuestra hija, ya no estarán tan accesibles porque llegarán gravados con hasta un 75 por ciento de aumento.
“La excusa primordial con la que se lleva adelante el Canon Digital, es que la tecnología permite la copia de archivos y perjudica a los medios y a los artistas. Esto puede sonar bien para muchos artistas. Pero la realidad es que los artistas ya sufren un “toque de bolsillo” por parte de las gestoras colectivas (Sadaic, Aadi, Capif, Argentores, etc), y el dinero que estas gestoras recaudan de los artistas van a parar a las discográficas, que muchas de estas están fuera del país”, afirmó Criado.
Lo cierto es que este tipo de leyes, que se han aplicado en Países como Holanda y España, luego fueron derogadas por la Unión Europea indicando que “frenaban la creatividad”; pero lamentablemente en nuestro país todavía las siguen poniendo como ejemplos de las innovaciones que se quieren aplicar aquí.
Y una vez mas, el perjudicado es …
Según nos cuenta Criado y una infografía publicada en la web Derecho a Leer, “el usuario final es el mas perjudicado con esta medida, ya que recibirá un aumento en el costo de los medios de almacenamiento. Por ejemplo, los Discos Rígidos sufrirán un aumento del 10 por ciento, los CD’s un 75 por ciento, los Pendrives un 5 por ciento de aumento. Es decir que en vez de reducir la brecha digital, lo que se esta haciendo es ampliarla y poner trabas monetarias para que podamos llegar a ella”. Y continuó: “pongamos el tema monetario de lado, sinceramente lo que se esta haciendo es parchear leyes, las cuales vienen de la década del ’30, y que no plantean la difusión como lo es hoy; y en vez de discutir los nuevos roles que deberían tener las discográficas, inventan un impuesto. Esto no beneficia en nada, ni siquiera a los artistas mismos”.
¿Cuanto habría que pagar demás?
Según el sitio “Derecho a Leer”, en un Disco Rígido de 500 Gb, que hoy cuesta 236 pesos, tendría un aumento del 10 por ciento, si se aprueba el Canon Digital, es decir que pasaría a costar 259 pesos. Un reproductor de DVD, que cuesta 290 pesos, costaría 319 pesos. Un Pendrive de 16 Gb, que cuesta 120 pesos, pasaría a costar 126 pesos. Y un pack de 100 CD’s vírgenes, que actualmente cuesta 99 pesos, costaría 173 pesos ya que sufriría un aumento del 75 por ciento.
No solo estos dispositivos sufrirán aumentos, estos son solo ejemplos. También las Notebooks y Netbooks tendrán incrementos en sus costos, ya que estas traen Discos Rígidos, lectores, entre otros componentes mas. Es decir que todo lo que habitualmente consumimos de tecnología, si se aprueba la ley, pasará a costar como mínimo un 5 por ciento mas y como máximo un 75 por ciento.
¿Cómo se reparte lo recaudado?
Esta bien, ¿pero como se reparte lo recaudado para artistas e interpretes? Según la infografía publicada en “Derecho a Leer”, el 30 por ciento de lo recaudado por Capif (representante de la industria musical Argentina) va directo a las empresas discográficas, donde dominan sellos multinacionales como: Sony, Music, EMI, Warner y Universal.
Es decir que “en los balances finales, los artistas y consumidores de los países pobres, terminamos financiando a los artistas e industrias de los países ricos”.
¿Y que pasa con los artistas independientes?
Evidentemente quedan fuera de toda repartija, y por sobre todo, deberán pagar los extras que requiere el Canon Digital como cualquier usuario final. Entonces, si un músico independiente compra un pack de 100 CD’s para grabar su propia música, deberá pensar en como aumentar sus ingresos para recompensar lo perdido con los aumentos por el Canon.
¿Qué se puede hacer?
“Principalmente que se nos escuche”, afirmó Sebastian Criado; y continuó: “ayer (por el 28 de junio pasado) se trataba la ley, se nos retuvo durante una hora treinta antes de pasar al recinto. No hubo voz disonante, solo las voces de los Senadores y de algunos artistas, dando a entender que ya estaba todo dicho. No se nos dejó opinar. Entonces, debemos hacer que nuestros representantes escuchen a la gente que esta en contra, escuchen los casos por lo cuales estamos en contra. Y que de una vez se discuta el modelo copyright”.
“Para hacer que nos escuchen, debemos estar informados”, indicó Criado, e invitó a visitar las Webs de NoalCanon.org y ViaLibre.org.ar, desde donde se están llevando a cabo todas las iniciativas para ir en contra y repudiar este tipo de medidas.













Quisiera desmentir categóricamente lo afirmado en la nota, que sostiene que la Unión de Músicos Independientes había presentado un proyecto sobre el canon con Daniel Filmus. Creo que la confusión se debe a la extraña actitud del entonces diputado Morgado que salió a presentar como suyo un borrador, que apenas era un material de trabajo, sobre un proyecto para fomentar la Música y que luego cuando fué atacado, quiso hacer responsable a la UMI.
La sociedad merece un debate que puede resultar muy enriquecedor sobre como pueden convivir los beneficios generados por la evolución tecnológica y los derechos intelectuales.
Diego Boris
Socio Fundador de la UMI
Gracias Diego por aclararnos ese punto.
Saludos!
PORQUE CARAJO NO SE OCUPAN DE HACER LOS DISCOS MAS SEGUROS PARA NO SER PIRATEADOS, EN VES DE ESTA PELOTUDES
Me cuesta entender que tienen en la cabeza estos tipos.
no es el 30% de lo recaudado por capif lo que va a las discograficas, todo lo recaudado por capif va a las discograficas!! capif es la camara que representa a la industria discografica, y de la torta del canon q se reparte en musica, el 30% va a capif
@Marcos:
solo tienen $$$$$$
@ezequiel:
no les interesan hacer los discos mas seguros, porque el problema no es la seguridad… sino que la sociedad lentamente está dejando de consumir contenidos protegidos por derechos de autor… es decir… la sociedad está consumiendo mas YOUTUBE y menos SONY MUSIC.
en fin… si esta ley se aprueba algún día, nuestros hijos no nos van a perdonar…